domingo, 28 de febrero de 2010

30 años de centralismo exacerbado.

Siguiendo el hilo de la entrada anterior voy a publicar un informe de la Asociación Rayya que deja patente el centralismo sevillano de la Junta de Andalucía.

La asociación elabora un informe sobre las sedes de la Comunidad, el primero fue publicado hace un año y hoy sale a la luz el nuevo con los datos a Febrero de 2010.

Los resultados son abrumadores, Sevilla concentra el 82 % de las sedes de la Comunidad, contando Granada con un 10 % (Tribunal Superior de Justicia y Consejo Consultivo como sedes principales entre otras menores) y Málaga con un 6 % que consigue con 6 sedes de segundo nivel.

Ver informe completo de la Asociación Rayya.

30 años de agravio.

Con motivo del día de Andalucía el grupo Vocento ha publicado un barómetro sociológico de la comunidad autónoma, entre las consultas me ha llamado la atención una referente al agravio entre las provincias.

Se formula la pregunta:

¿Cree que el sistema autonómico andaluz trata a todas las provincias por igual o beneficia a unas más que a otras?
- Todas por igual 36'7 %
- Algunas más que a otras 53'5 %
¿A cual o cuáles?
Sevilla 85'7 %

Crece esa sensación de agravio con Sevilla con respecto a años anteriores llamando curiosamente la atención que Málaga es la segunda provincia que más beneficiada por la Junta parece, con un 31'4 %. Las demás provincias no llegan al 10 %.

De nuevo las provincias de nuestra región caminan juntas puesto que es donde más se siente ese agravio con Sevilla mientras que en esta provincia es donde más opinan que todas reciben un trato igualitario.

Día de Andalucía.

Hoy se cumplen 30 años del referéndum por el que se creó la Comunidad Autónoma de Andalucía. Aquel 28 de Febrero de 1980 los ciudadanos de las 8 provincias estaban convocados a una consulta para decidir si accedían a la autonomía por la vía rápida como las regiones históricas o por la vía lenta como la mayoría de las provincias, artículo 151 ó 143 de la Constitución.

El resultado no fue para nada homogéneo en las 8 provincias, cayéndose incluso una de la iniciativa -Almería no cumplió los requisitos exigidos en la Ley Orgánica de Modalidades de Referéndum-, lo cual retrasó el proceso autonómico hasta Octubre cuando el gobierno de la UCD cedió ante las presiones y modificó la citada Ley Orgánica. De esa forma fue ninguneada la decisión de los almerienses y las 8 provincias del sur de España se constituyeron en Comunidad Autónoma.

¿Pero realmente hubo un gran apoyo de los votantes? Pues los datos hablan por sí solos y precisamente los ciudadanos de Andalucía Oriental fueron los menos proclives a la propuesta. Claramente quedaba de manifiesto la existencia de dos regiones diferenciadas en las llamadas Andalucías y las reticencias de los ciudadanos de la región llamada a desaparecer frente al gran apoyo obtenido en las provincias de la región expansionista, no es casualidad que el gran auge autonomista tuviese su centro en Sevilla, la ciudad que aspiraba a liderar la vasta comunidad autónoma a crear. 30 años después es clara la brecha existente entre la Andalucía del Guadalquivir y la Andalucía mediterránea.

Resultados de la consulta.
La mayoría del censo de cada provincia debía votar a favor de la iniciativa, cifra que no se alcanzó en Almería y por 7 centécimas se logró en Jaén.

El SAIH de Málaga.

El Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de Málaga es el más antiguo de España. Nació en 1991 y ha servido de patrón para muchos de los que se crearon con posterioridad. Gestiona 103 estaciones de medición repartidas sobre un territorio de 18.000 kilómetros cuadrados, en los que se enclavan trece embalses principales (siete en Málaga), decenas de ríos y arroyos y montañas donde la nieve no se marcha hasta la primavera.

A la vista del ascensor de principios del siglo pasado -aunque con la maquinaria totalmente remozada- que da la bienvenida al visitante al Palacio de la Tinta, en el paseo de Reding, nadie diría que la vigilancia del nivel de los embalses, ríos y arroyos de la cuenca mediterránea andaluza, desde la punta de Tarifa hasta Almería, pasando por Málaga y Granada, se lleva a cabo desde un salón de la tercera planta del inmueble histórico.

La labor de este servicio, en el que trabajan una veintena de técnicos, está de plena actualidad estos días en que las fuertes lluvias desbordan ríos y obligan al desalojo de viviendas y a desembalsar agua de unas presas que hace apenas tres meses se encontraban en una situación crítica.

Frente a un mapa gigante que representa a la cuenca mediterránea, Dionisio Muela, director de este departamento, y Remedios Martel, delegada de Medio Ambiente, acompañan a SUR en un recorrido virtual por los recursos hídricos de la mitad sur de Andalucía. Sobre el plano se sitúan todas las estaciones de medición. «Cuando está encendida quiere decir que está lloviendo o nevando», comenta Muela. En el momento de la visita la luz brilla en dos puntos de Granada y Cádiz. El pluviómetro y el nivómetro sólo se diferencian en que el segundo tiene en su interior una resistencia con un termostato que funde la nieve y la mide como agua.

Todas las estaciones están interconectadas mediante una red de comunicaciones y repetidores por microondas y mediante frecuencia UHF, que transmiten los datos de toda la cuenca hasta Málaga para que se procesen. Está programado para transmitir cada hora. Como recalca su director, la protección y el mantenimiento del sistema es fundamental para que la información fluya. El compromiso es tal que el grado de fiabilidad de los equipos -muchos situados en lugares de muy difícil acceso- se sitúa por encima del 99,89%. En caso de pérdida de energía el sistema está equipado con baterías auxiliares, con una autonomía máxima de diez días.

El cuidado de los equipos llega a tal extremo que el SAIH cuenta con ocho detectores de tormentas distribuidos por todo el territorio. «Primero la localiza en un radio de 50 kilómetros. Pero cuando está a 16 kilómetros ordenamos que se desconecte el magneto, que quite la energía y funciona con las baterías, porque los rayos tienden a entrar por la acometida. Sólo lo ponemos en marcha cuando han pasado todas las posibles tormentas». Toda medida es poca cuando se trata de salvaguardar una inversión que en el año 1991 rozó los 2.000 millones de pesetas (doce millones de euros). «Tanto como cuesta un kilómetro de autovía», sentencia Muela. Las mejoras que se han llevado a cabo desde entonces elevan su coste por encima de los 60 millones de euros.

En un lateral de la pantalla, las imágenes del satélite muestran la evolución de una borrasca que por fortuna va a pasar de puntillas sobre Andalucía. Al final, es la lluvia la que dicta qué se debe hacer en cada momento para evitar desbordamientos. Para ello, los técnicos mantienen una vigilancia permanente de la altura de los ríos y sus afluentes y están atentos a cualquier incidencia, incluso a un posible embalsamiento a causa de los materiales de arrastre y las cañas. Con todo Martel aclara que el SAIH informa, pero la decisión final sobre cómo actuar en las presas corresponde al director de cada una. «Hay que estar pendientes al minuto de cómo evoluciona la situación y esa información ayuda a tomar las decisiones», apunta la delegada.

Uno de los proyectos en el que el SAIH está inmerso en este momento, y que será una realidad dentro de apenas dos meses, es un servicio de información 'on line' sobre cartografía real, de manera que los usuarios puedan ver los datos de lluvias en relación a embalses, pueblos, carreteras y cualquier otro elemento de la geografía. «Es el centro neurálgico de la Cuenca Mediterránea Andaluza», afirma Remedios Martel, que destaca la fiabilidad de los datos que aporta el SAIH, «que permiten gestionar los recursos hídricos desde Málaga».

Ver noticia completa del diario Sur.

sábado, 27 de febrero de 2010

La Capitalidad: quince ciudades pelean por la corona europea.

Apenas hay comunidad autónoma que se haya resistido a subirse al buque de la Capitalidad Cultural Europea. A día de hoy, quince ciudades españolas pugnan por lucir el cetro que compartirá España con Polonia en el año 2016. Buena parte de las urbes españolas se han embarcado en el proceso de preparación de las candidaturas, con potentes campañas de publicidad, de obtención de apoyos de todo tipo, para crear un proyecto de ciudad, que será el que valorará a partir del 12 de julio el comité de expertos europeos, que seleccionará las finalistas, previsiblemente cuatro o cinco ciudades.

Son las menos las que avanzan en el furgón de cola, pero entre ellas está Murcia, que carece de un organismo específico que impulse el proyecto y de una página web (igual que Asturias, que agrupa Oviedo, Gijón y Avilés).

En esta carrera por la corona europea y a menos de cinco meses de que se cierre el plazo de presentación de candidaturas, Málaga pelea con ciudades de mucho peso cultural, entre ellas seis cuentan el título de Patrimonio de la Humanidad (Córdoba, Cáceres, Segovia, Tarragona, Alcalá de Henares y Cuenca), mientras que otras parten con una dinámica cultural relevante (San Sebastián, Zaragoza y Santander).

Sin embargo, respecto a la actividad de las distintas candidatas, las quinielas que se manejan en los foros de internet dicen que las finalistas se repartirán entre el norte y el sur y que las que más opciones tienen son San Sebastián, Santander, Málaga y Córdoba.

Hasta que llegue ese momento, la web ´candidatecities.com´ está tomando el pulso a la opinión ciudadana y recoge las votaciones de los internautas. Es curioso que el fracaso de la triada asturiana (Oviedo, Gijón y Avilés), que en 24 horas su candidatura fue retirada y repuesta a la vez, no haya afectado a este ránking de votos. Asturias y Santander lideran las votaciones.

Perfectamente Málaga puede dar la sorpresa y pasar la primera criba. Aunque parezca que a nuestra ciudad se le ha echado el tiempo encima, la mayoría de las candidatas avanzan a un ritmo más o menos similar, estableciendo aparentemente planes de comunicación y publicidad de sus candidaturas. Eso sí, hay contrincantes y muy duras. Son Córdoba, que fue una de las primeras en poner en marcha la ´locomotora 2016´ (la Fundación Córdoba Ciudad Cultural se creó en junio de 2006); Santander, la más dotada económicamente, (4,5 millones de euros) y con el respaldo del Banco Santander y la Fundación Botín, y Cáceres, que ha cimentado su candidatura en la fórmula del consorcio y ha puesto en marcha una actuación integral de regeneración urbanística en el centro histórico para recuperar sus señas de identidad.

Por otro lado, el voto popular coloca a Málaga ya en quinto puesto en la web de la Asociación de Ciudades Candidatas a la Capitalidad Europea de la Cultura, sin que todavía se haya puesto en marcha una campaña de comunicación masiva de la candidatura. Ya cala entre los malagueños el mensaje de potencia cultural y de que coincidimos con el perfil de otras que lograron el ansiado título: ciudad moderna, bien comunicada y con una buena capacidad en el sector turístico.

Se han sentado las bases de la inminente Fundación Málaga Ciudad Cultural, que preside Juan José López Cohard, y como gerente de la entidad, Javier Ferrer. En los próximos días está prevista su constitución y se recabarán ideas y sugerencias para diseñar el proyecto de la candidatura malagueña. Málaga puede y quiere.

Noticia del diario La Opinión de Málaga.