lunes, 26 de agosto de 2013

El aeropuerto de Málaga líder con bastante diferencia.

El aeropuerto de Málaga se despega cada vez más del resto de Andalucía
PILAR MACÍAS / abcdesevilla / Día 26/08/2013 - 07.44h

El aeródromo malagueño acumula el 70% del tráfico aéreo de la comunidad, aunque ésta cuenta con otras cinco infraestructuras

Málaga se ha convertido en la puerta de Andalucía... por aire. El aeropuerto malagueño copa el 70% del tráfico de viajeros de la comunidad y es el único que mantiene una tendencia positiva con respecto a 2012, alzando el vuelo sobre el resto de las seis infraestructuras con las que cuenta la región, muy por detrás en su actividad. 

Con 125 destinos y 69 compañías operando, el aeropuerto Málaga-Costa del Sol acumuló el pasado mes de julio 1.551.237 pasajeros, un 1,4% más que el mismo mes del año pasado, lo que refuerza su hegemonía como acceso de turistas a Andalucía. Y es que pese a que la comunidad autonómica cuenta con otros cinco aeropuertos, la actividad de todos estos apenas suma un 30% del total del tráfico que se mueve en la región. 

«Es una infraestructura básica para potenciar la provincia como destino turístico y no sólo está preparada para el presente, sino que también está lista para afrontar el futuro», aseguró el presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), José Carlos Escribano. «Para nosotros es muy importante el mercado británico, pero ahora debemos mejorar las conexiones con Alemania, segundo país de origen de los turistas que nos visitan», prosiguió Escribano. «Estos visitantes generan un mayor gasto porque sus estancias son más largas, con una media de entre siete y diez días, por los tres o cuatro de los turistas nacionales», explicó el representante de los hoteleros malagueños. 

Sevilla, a mucha distancia 
Muy lejos de los registros de Málaga se encuentra el aeropuerto de Sevilla, que contabilizó un tráfico de 335.257 pasajeros en julio, menos de un tercio del que se gestionó en Málaga. La capital hispalense, principal destino turístico de la comunidad andaluza, cuenta sólo con 37 conexiones que desarrollan 18 compañías aéreas, lo que supone un lastre para su definitivo despegue como destino para los visitantes extranjeros. 

La actividad del aeródromo sevillano además sigue cayendo y según los últimos datos de Aena, perdió un 16,8% de pasajeros con respecto a 2012. 

Los aeropuertos de Jerez de la Frontera y Almería sumaron cifras similares, sin llegar a alcanzar siquiera los 100.000 pasajeros cada uno el pasado mes de julio. Ambos cuentan con apenas una veintena de destinos, lo que los relega a la zona media del ranking de aeródromos españoles. 

El aeródromo de Granada, con sólo cinco destinos y 58.474 pasajeros, sigue siendo la gran esperanza de las empresas turísticas de la provincia, que critican la falta de infraestructuras que la mantienen casi «aislada». 

Por último, el caso de Córdoba es el más grave. Pese a la reciente ampliación de la pista que ha costado 50 millones de euros, el aeropuerto es utilizado como base para vuelos de fumigación, aerotaxis o saltos en paracaídas, a la espera de destinos. 

Os dejo la noticia que ha publicado hoy el ABC de Sevilla donde no han podido evitar hacer alarde de las ínfulas hispalenses habituales al catalogar la capital andaluza como el principal destino turístico de la comunidad, dato del todo falso. El principal destino es la Costa del Sol y por ende la provincia de Málaga que recibe más de la tercera parte del turismo que llega a Andalucía, de ahí la importancia de su aeropuerto, tercero en tráfico de pasajeros de los aeródromos peninsulares. 

Supongo que esta noticia debe caer como un jarro de agua fría en el orgullo hispalense pero es lo que hay, y con todo hay destinos a los que no puedes llegar desde el aeropuerto malagueño teniéndote que desplazar al sevillano, fruto de la política juntera de potenciar el aeródromo hispalense. 

Por otro lado considero que sobran aeropuertos, no sólo en Andalucía sino en toda España, eso creo que es ya vox populi, ¿qué sentido tienen el aeropuerto de Córdoba o Granada a una hora larga del de Málaga?, ¿y el de Jerez a menos de una hora del de Sevilla?. Sin embargo luego racanean en infrestructuras básicas como el tren litoral aún en el limbo manteniendo a Marbella incomunicada con la red ferroviaria, único municipio de más de 100.000 habitantes en esa situación, o el metro de Málaga que pretenden convertir en tranvía por pleno centro de la ciudad imposibilitanto de por vida la comunicación ferroviaria con la zona oriental de la provincia.

Señores políticos, inviertan en lo necesario y útil, dejen de dilapidar fondos en infraestructuras absurdas... 50 millones en la ampliación de la pista del aeropuerto de Córdoba...

lunes, 4 de marzo de 2013

OP: Andalucía, gran balance.

La celebración del Día de Andalucía ha servido para comprobar la vitalidad de Andalucía. Nunca ha sido fácil doblegar el espíritu andaluz, pero está enorme. No importa que las cosas vayan mal; aquí siempre hay ánimo para una fiesta. Todo un carácter. Ahí está la celebración del 28 de Febrero en La Maestranza.  Un millón y medio de parados, un tejido industrial roto, un sistema educativo desnervado, unos servicios públicos hechos añico… pero ni siquiera eso puede estropear un buen sarao. Qué carajo. Daba gusto ver esa ceremonia de la autoestima.

Y por supuesto no hay que escatimar. El Gobierno andaluz incluso ha puesto casi cuarenta mil euros para pagar un Trending Topic en Twitter; el equivalente 2.0 de Andalucía Imparable o Andalucía 10. Aquí nunca falta dinero cuando se trata de dar una alegría a los andaluces; y sí, habrá paro y recortes, pero a ver quién les quita la satisfacción de ser ‘trending topic’. Y además lo importante no es la cifra –solo son un par de puestos de trabajo, qué demonios- sino el lujo de responder a la pregunta ¿pero qué promocionaban exactamente? Pues nada. Eso es lo mejor. Andalucía no necesita servicios, industria o bienestar; aquí se vende el lujo de no vender nada.

Y por supuesto una manifestación. Para la izquierda no se entiende una fiesta sin apuntarse a una buena manifestación; como le pasa a la derecha con sus misas y desfiles. Así que los dirigentes socialistas y comunistas han disfrutado de estar a la vez en el Gobierno que hace recortes y en las protestas contra los recortes. Sin verle ninguna contradicción a eso. Han llevado de lujo estar a la vez en la pancarta y en La Maestranza. Así es el alma del lugar: a quién le importa la lógica.

También le han dado una medalla a un chico asesinado hace treinta y siete años, en los últimos días heroicos del andalucismo. Así que finalmente parecía un homenaje al retraso andaluz. Una medalla treinta y tantos años tarde. Esto es Andalucía.

Y el icono de la fiesta ha sido Antonio Banderas.  Si la política es un espectáculo, quién mejor que una estrella del espectáculo. Hizo un bonito discurso, aunque inútil en términos políticos. Eso podía haber resultado incómodo: quien no puede hacer nada, dice cosas sensatas; y quienes pueden hacer algo, no dicen nada sensato. Banderas hizo el discurso que esos dirigentes políticos no quieren o no pueden hacer, pero ellos, lejos de sonrojarse, salieron henchidos de orgullo. Qué cosas. Es como si hubieran fichado a su propio Beppe Grillo. Y mientras esté con ellos, no está contra ellos.

Tras la fiesta de Andalucía, queda un gran balance. Contentos con su trending topic, sus medallas, su automanifestación y su Beppe Grillo. Todo bajo control: en 30 años el PIB por habitante ha pasado de estar en el 74,2% de la media nacional al 75,5%. Y aquí, como reflejan las encuestas, no pasa nada.

Opinión de Teodoro León Gross para el diario Sur.

jueves, 28 de febrero de 2013

OP: ¡Andalucía Resiste!

Hoy es el Día de Andalucía. Se trata de un gran día, por supuesto marcado en el calendario. Claro que el calendario está lleno de días marcados. Está el Día de la Banderita. El Día Internacional de la Lengua Materna, que ha sido el 21 de febrero, cómo olvidarse. El Día Meteorológico Mundial. Día del Coleccionista. Día Internacional de la Voz; y no precisamente como homenaje a Frank Sinatra. Día Marítimo. Día Universal del Ahorro, muy apropiado para tirar la casa por la ventana con las celebraciones. Día Panamericano del Ingeniero. Día del calzado. Día Mundial de la Población. Y muchos más. No hay día que no sea un Día de algo.

A pesar de todo el Día de Andalucía es una festividad señalada, el día para hablar de los desafíos ante el futuro, de los grandes problemas que afectan a la mayor comunidad. El presidente Griñán volverá, una año más, a hablar de la Libertad. Es lógico. La Libertad es el tema clave en Andalucía. Sin duda en la cola del paro no se habla de otra cosa.

-Lo esencial es la idea de la libertad positiva de Isaiah Berlin.
-Yo creo, como Steiner, en  las intuiciones éticas.
-Qué razón tiene Hayek; se abusa del concepto.

Ante la gran cuestión de la Libertad, a quién le puede preocupar el paro. Eso es solo un pequeña coyuntura que afecta a millón y medio de personas, a unos pocos cientos de miles de familias. Como el Federalismo. Si se puede hablar de Federalismo, quién querría hablar de la corrupción, del imperativo de la regeneración ética en la gestión pública a la sombra de los Eres.

Hay que trascender en el Día de Andalucía, y Griñán sin duda volverá un año más a dedicar grandes palabras al Estado del Bienestar, como su depositario providencial. Así, con mayúsculas. Y sería estúpido caer en la miopía de hablar de la tasa de camas hospitalarias por habitantes, el fracaso del Informe Pisa, los centros sociales estrangulados por los recortes… Esos son detalles secundarios cuando hay un gran Estado del Bienestar. Y Andalucía puede presumir de ser el modelo, con más ringorrango que Dinamarca, Canadá o Nueva Zelanda.

De hecho, las Juventudes Socialistas presentaron ayer una campaña titulada ‘Andalucía Resiste’. Es una llamada casi de zafarrancho de combate contra las tropas monclovitas de Rajoy que recortan el Estado del Bienestar. La cosa suena al mítico ¡No pasarán! Por supuesto lo de menos es que Rajoy sí presida un Gobierno elegido con mayoría absoluta. El video exalta la lucha “por mantener los derechos que los demás están perdiendo”. Y la gente debe entender que el paro, las listas de espera y el fracaso escolar no tiene nada que ver con los treinta años de socialismo.

Desde luego, la campaña ‘Andalucía Resiste’ es un acierto. Su resistencia es asombrosa. Es capaz de resistir incluso majaderías como esa sin echarse a llorar.

Opinión de Teodoro León Gross para el diario Sur.

OP: 28 de febrero.

Andalucía es un mito, en el que los expertos no se ponen de acuerdo de su origen bíblico o griego. Andalucía es la tierra de promisión, la de la eterna promesa hecha ante una reja. Andalucía es el coño de la Bernarda, Alba; y de lo que le sale del mismísimo al señorito de los anillos, al señorito del taco y al señorito de los calzones roíos. Andalucía es una herencia, una deuda histórica, un agravio comparativo, el RAI, el ASNEF, la prima de riesgo, el “compro oro” y un no llego a pagar la hipoteca. Andalucia es el mejor escenario para el desencuentro, para la lucha inútil; en cada esquina hay un museo, un observatorio o un centro para el estudio y el recuerdo de ello. Andalucía es la multiplicación de los panes y los peces a golpe de BOJA; y las siete plagas de Egipto a golpe de BOE.

Andalucía es antonio banderas, un gato andaluz, un equilibrista que sobrevive todos los días como puede. Andalucía es un ecosistema emprendedor de un solo depredador, él mismo. Andalucía es tierra de los nuevos reyes y de sus familias. Andalucía es Murinho los lunes, una cifra el martes, la cifra contraria el miercoles, una ayuda europea por la mañana una cooperación con el Magreb por la tarde el jueves, las tumbas abiertas de los viernes, Urdangarin los sábados y un mitin del domingo. Andalucía es un ordenador para cada niña y para cada niño, los últimos de las estadísticas y futuros parados 2.0. Andalucía es un rotulo verde Pantone 356 delante de una obra sin terminar. Andalucía es el laberinto, Andalucía es el minotauro que nunca sale de su laberinto.

De acuerdo, todo esto es un tópico. Desde Despeñaperros a los Pirineos, toda España es un tópico; lleno de mitos, Bernardas, señoritos, reyes y familias. El elemento diferenciador andaluz solo son panes con aceite, trajes regionales y folclore; no otros. Tanto tiempo, esfuerzo y dinero para estar siempre en el mismo sitio, con la impresión de llevar un traje nuevo muy bonito sobre un cuerpo sucio por la mugre de siglos.

Opinión de José Antonio Moreno Márquez para el diario Sur.

OP: Ridículo, muy ridículo.

“Sentimos llegar la hora suprema en que habrá de consumarse definitivamente el acabamiento de la vieja España”. “Declarémonos separatistas de este Estado que, con relación a individuos y pueblos, conculca sin freno los fueros de la justicia y del interés y, sobre todo, los sagrados fueros de la Libertad”. ”En todas las regiones o nacionalidades peninsulares, se observa un incontrastable movimiento de repulsión hacia el Estado centralista. Ya no vale resguardar sus miserables intereses con el escudo de la solidaridad o la unidad, que dicen nacional.” “Sean cuales fueren los procedimientos de que hubieren de valerse para mantener su dominio los Poderes Centralistas depredadores, estos Poderes deberán, con escarnio, ser abolidos. “No podrán contener sus ansias de libertad la acción opresora de los poderes centrales, porque éstos ninguna esencia representan (…), siendo impotentes las armas y los ejércitos todos ante la fuerza avasalladora, incontrastable, que expansiona los ideales de liberación oprimidos”. “Rechacemos la representación de un Estado que nos deshonra”.

Todas estas soflamas y acaloramientos nacionalistas no crea que son de Sabino Arana, de Carod Rovira, Artur Mas o siquiera Arnaldo Otegui. Son de Blas Infante. Sí, ese que reverenciamos mañana (por hoy). Ese por el que declaman todos los críos el día del pan con aceite. Ese que llaman el padre de la patria andaluza, puesta en toldo y peana. Toma ya, la patria andaluza. Y, oiga, que yo soy andaluz, me siento muy andaluz, adoro mi tierra, sus gentes, su gastronomía, su cultura y vivir aquí. Pero todo esto de Blas Infante, la patria andaluza y las coles de Bruselas me suena a gran majadería. Con el único fin además de entontecer y justificar las multiplicación de los panes y las instituciones y las medallas y los homenajes y las gaitas en vinagre. Y ser los garantes y defensores de un legado que, oiga, Dios lo tenga en su gloria con todos sus acabamientos de la vieja España, sus escarnios y sus Poderes Centralistas depredadores. Desgraciado es el país que necesita héroes, decía Bertol Brecht. Y ridículo. Muy ridículo.

Opinión de Julián Molina para el diario Sur.