jueves, 18 de noviembre de 2010

Arenas propone una autocrítica sobre el Estado de las autonomías.

En su intervención en el Foro Madrid, en presencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, Arenas destacó que, después de 30 años de Estado de las Autonomías, «hace falta una profunda autocrítica» sobre el desarrollo del mismo. «Sería muy bueno que una comisión de expertos de reconocido prestigio hiciera una balance de cómo funciona el Estado de las Autonomías, donde están sus deficiencias y las aportara al conjunto de la sociedad española», ha planteado.

En cuanto a las declaraciones del vicepresidente de Política Territorial, Manuel Chaves, apostando por ligar el salario de los funcionarios a la productividad, Arenas ha señalado que esa propuesta ya estaba «puesta en marcha hace muchos años».

Arenas volvió a reiterar que todo lo que sea que los salarios -públicos o privados- «tengan alguna referencia en función de la productividad es un buen asunto para el futuro». Dicho esto, indicó que lo que hay que hacer es «una auditoría de la relación coste-eficacia de los servicios públicos en todas las administraciones».

Arenas dijo que si a las familias, pymes y autónomos se les pide austeridad, los responsables públicos deben «apretarse el cinturón dos agujeros más». Por eso, recalcó que «hace falta un plan de austeridad» en todas las administraciones locales, autonómicas y central.

Asimismo, Arenas reiteró algunas de las iniciativas que pondrá en marcha si el PP gana las elecciones autonómicas en Andalucía en 2012 y que pasarán por frenar el «despilfarro» que, a su juicio, han practicado los gobiernos socialistas. Como prueba de ello, reiteró que en cada provincia andaluza hay 28 delegados de la Junta y 38.000 personas con teléfonos móviles.

Finalmente, dijo que el PP presentará en Andalucía un plan de racionalización del sector público empresarial y añadió que propondrá que todos los directores generales sean funcionarios. Sur.

Los datos de la vergüenza.











Publicado por SurAndalucíaCataluña
Población 20108.353.8437.504.881
Tasa de paro Oct 201028,55%17,41%
PIB per cápita 200917.845 €26.831 €
Recaudación Ene/Sep 20107.391 mill23.150 mill
Contribuyentes 20103.422.5843.785.708
Balanza fiscal 2008Superávit 4,5%Déficit 8,7%
Fondos europeos 2007-201314.024 mill1.752 mill
Gasto por alumno 20094.528 €5.145 €
Becas universitarias21%9%

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Nueva polémica a cuenta de Andalucía.

El Gobierno andaluz y los partidos políticos reaccionaron ayer de forma unánime contra las declaraciones del líder de ERC, Joan Puigcercós, que en un mitin el domingo dijo que «en Andalucía no paga impuestos ni Dios». El presidente andaluz, José Antonio Griñán, exigió al político catalán «respeto» y que no insulte a los andaluces para defender sus ideas. Griñán hizo uso de una declaración institucional, algo poco habitual en estos casos, para responder a Puigcercós, al que llamó «ignorante». El catalán, lejos de pedir disculpas, ratificó sus palabras. El líder del PP en Andalucía, Javier Arenas, ha propuesto la reprobación del dirigente de Esquerra Republicana.

El telón de fondo son las elecciones catalanas, y más al fondo aún está la vieja reivindicación de los nacionalistas catalanes de contar con un sistema de financiación como el vasco, es decir, gestionar por si mismos la recaudación de todos los tributos. El desenlace es también habitual: Andalucía vuelve a ser la agraviada. El líder de ERC se quejaba en un mitin el domingo del trato fiscal que recibe Cataluña y puso como ejemplo que Madrid «es una fiesta fiscal» y en «Andalucía no paga ni Dios». Las críticas del domingo se quintuplicaron ayer, cuando el propio Puigcercós volvió a reiterar que Andalucía «recibe» más de lo que genera y se lamentó de que, siendo así, esta Comunidad «regale» ordenadores a estudiantes y estos obtengan más becas que los catalanes.

Tras conocerse estas últimas declaraciones, colgadas en un blog de Puigcercós, el presidente andaluz convocó en San Telmo a la Prensa para leer una declaración institucional. En ella, Griñán manifiesta su «total rechazo» a las palabras del dirigente de Esquerra Republicana, porque ofenden «profundamente a Andalucía». «Exijo respeto absoluto a Andalucía. Respeto a una tierra trabajadora, honrada y emprendedora, que cumple sus deberes como la que más», dijo.

Griñán calificó las palabras de Puigcercós de «intolerables» no sólo porque resultan ofensivas «sino porque delatan la ignorancia de quien las ha pronunciado». El mandatario socialista cree que Puigcercós responde a un «nacionalismo insolidario», basado en «mentiras gratuitas». «El señor Puigcercós debería poder defender sus ideas con su programa y no insultando a los andaluces», añadió.

Griñán subrayó que el esfuerzo de esta Comunidad ha sido clave para «el progreso de España» y también de Cataluña. «Los andaluces no necesitamos reafirmar nuestra identidad contra nadie. Somos un pueblo que respeta profundamente a Cataluña y a los catalanes, con quienes nos unen lazos de hermandad», subrayó Griñán recordando que en Cataluña viven 1,5 millones de andaluces. Sur.

Demagogia barata la del señor Griñán...

martes, 16 de noviembre de 2010

OP: La gran cajada.

La gran caja andaluza ha sido uno de los grandes fetiches políticos de la década; la letanía repetida de un futuro mejor. Y tras diez años de errores, propaganda, localismo, mentiras, deslealtades, trampas, intervencionismo, espionaje, consignas, maquinaciones, pleitos... ahora ya no queda nada. Sólo este retablo demoledor de la realidad andaluza. La gran caja se ha quedado en una gran cajada, con jota juanrramoniana para aliviar el olor del desastre.

Como los negritos de Agatha Christie, las cajas fueron cayendo una tras otra. Primero fue La General, antes mediterránea que sumisa; después Cajasur, a manos vascas; ahora Cajasol, con cualquiera, hasta quedar Unicaja, calificada por Moody's como segunda mejor caja del país, sin alianza. El localismo ha sido la gangrena corrosiva. Primero Granada sacó pecho negándose al menor mestizaje de sus intereses; después el orgullo cordobés hasta el suicido de la entidad, más tarde Sevilla con la condición de sede o nada, ninguna aceptó el liderazgo desde Málaga. Y la clase política, que hasta ese momento solía referirse a Málaga como capital económica de Andalucía, no tuvo el menor coraje para contener esa marea. Cuando tocaba dar la cara, se escondieron acojonados ante la furia de los localismos. Para el PSOE como para el PP, la capitalidad económica de Málaga ha sido mera retórica electoralista.

Griñán ahora culpa al PP. Le toca un triste papelón. Aunque en parte sea cierto, puesto que Arenas abanderó deslealmente la estrategia suicida de Cajasur, se trata de un fracaso político del gobierno socialista y al final de Andalucía. Griñán pudo rechazar 'la gran caja' del legado Chaves, pero no lo hizo, de modo que éste es también un fracaso personal suyo al frente de quienes gobiernan la comunidad desde hace tres décadas. Y ya sólo queda esa instantánea devastadora: una región de taifas desvertebradas por la desconfianza después de treinta años de intervencionismo centralista que ha fracasado en la convergencia europea, el lastre del millón de parados y ni siquiera con fuerza para hacer política territorial como las grandes comunidades. No sólo se ha perdido el proyecto de la gran caja andaluza; se ha perdido la penúltima oportunidad de creer en todo esto. O quizá ya la última.

Desde hace meses, el Gobierno andaluz consideraba irreversible esta fusión. Ahora aseguran que desde hace meses habían descartado la fusión. Tal vez mentían entonces. Tal vez mientan ahora. Tal vez han mentido siempre. O tal vez no se trata de mentiras, sino de un verdadero descontrol. Y la imagen del descontrol suele ser en política, como les adoctrinaba Zarrías, un pecado más imperdonable que la mentira. Es otro golpe; y cada golpe está más cerca de la puntilla.

Opinión de Teodoro León Gross para Sur.

La gran caja andaluza se queda en nada.

La semana pasada se confirmaba el SIP en el que va a entrar Cajasol con Banca Cívica.

Finalmente la pretendida fusión de la caja sevillana con Unicaja fue un mero amago forzado por la Junta que ahora se afana en desmentir su fracaso en este asunto. Era muy notorio que las cajas no estaban por la labor de fusionarse por varios motivos: rivalidades de sus presidentes -Pulido y Medel no pueden disimular su antipatía-, desconfianzas territoriales insalvables entre las dos grandes capitales andaluzas, y lo más importante, el alto coste laboral que supondría dicha fusión.

Unicaja ha actuado de forma responsable en todo el proceso, primero absorbiendo Caja Jaén, luego intentando pacientemente la fusión con la hundida Cajasur y luego manteniendo el tipo con la débil Cajasol, todo ello sin descuidar su estatus de caja solvente que la sitúa en los primeros puestos de las entidades españolas. No se le puede acusar de no haberlo intentado pero gracias a las circunstancias sigue siendo libre y fuerte para mejorar si cabe su situación sin el yugo andaluz. Se hablaba de un posible SIP con Ibercaja, veremos en que queda la cosa pero está claro que dado el panorama de las cajas españolas poco tardará en buscar compañera de viaje.